10.11.13

Importante Recomendación.

El título a la presente entrada, debió ser: "El infinito", sin embargo, de haber sido ese el rubro; nadie, ni siquiera tú, habría leído este texto. No obstante lo anterior, nada me garantiza que con este otro título, alguien me lea, pero de cualquier manera, no escribo del todo para que me leas. Gran parte de mi motivo, se traduce en escribir para hablar conmigo en un medio que tal vez, haga más eco, que mi silencioso pensamiento.

Escribiré sencillo pues, para que cuando estas palabras sean leídas por mí, o también por ti, lleguen fáciles a la comprensión y no tenga, ni tengas, pereza mental de seguirlas leyendo.

Como dije anteriormente, el título de la presente entrada debió ser: "El infinito"; palabra que hoy en día, está completamente devaluada por una sencilla razón: casi nadie piensa lo que esa unión de letras, puede representar. El infinito. El infinito que TODO lo abarca. Si escribí la palabra TODO en mayúsculas tres veces, pretendí decir realmente: TODO. Pido de favor al lector, que no se tome con ligereza tales palabras, aunque pienso en que si ya llegó hasta estas líneas en las que le hago esta petición, muy probablemente no se vaya.

De aquí en adelante, dirigiré estas palabras a ti, pues por algún motivo llegaste como gota, a este mar de posibilidades. Hablaré pues del infinito. El tema que más me apasiona, porque en ese tema, se incluyen también los otros.

He llegado a descubrir algo: si no eres muy miope, si no eres inspector, si no eres relojero, si no eres doctor, o si no necesitas realmente utilizar una lupa; te apuesto a que jamás la has utilizado. Hablo de la lupa sí, que no la has utilizado sólo por curiosidad, sólo para ver qué hay en lo chiquito.

Si no lo has hecho, no te juzgo. Yo acabo de usarla apenas el día de ayer. Si no has tomado una lupa y has curioseado en el jardín, en el suelo, en una piedra, en tu habitación; no te culpo, pero te recomiendo que lo hagas. Te lo recomiendo al grado que te recomendaría escuchar a The Beatles, o a ir al mar si nunca has ido, o a bañarte en la lluvia olvidándote de lo mojado, si no lo has hecho, o para que me entiendas si todavía no lo haces: te recomiendo experimentar con una lupa, al grado que te recomendaría beber agua, luego de haber caminado cuatro horas bajo el sol.

No te diré qué es lo que descubrirás. Si tienes la paciencia y la capacidad de asombro, suficientes como para detenerte a ver la luna en el firmamento en alguna noche clara, entonces al usar la lupa, descubrirás cuestiones que a mí me fascinaron.

Ahora bien, luego de que curiosees y pienses todo lo que debas pensar: deja la lupa y sin que te estorbe el techo, mira hacia arriba. El piso en el que estás parado, le pertenece a un planeta que está flotando en el espacio, que desde Venus, el planeta más próximo a la tierra, se vería como una diminuta lucecita flotando en el espacio. ¿El planeta tierra es diminuto? Creo que no tanto, alberga todo lo que conocemos y mucho más. Ahora responde: ¿Una hormiga es pequeña? Tal vez no estemos lo suficientemente cerca, para saber todo lo que mide, todo lo que contiene.

Infinito. Una palabra que sin duda, está subvaluada.

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